Cascajo
Reciclar el cascajo o desechos de la construcción que se generan en la ciudad permitiría reducir la explotación de los recursos vírgenes de la tierra hasta en 30 por ciento evitando así la devastación de los cerros y minas del valle de México.
Este es uno de los principales beneficios ambientales que generaría la recuperación de las entre 2 mil 500 y 4 mil toneladas diarias de cascajo que se generan en la capital y que hasta hace poco eran consideradas y tratadas como basura, generando serias afectaciones al medio ambiente.
Como una propuesta para resolver una solución, y gracias a la inversión de un particular, el Distrito Federal cuenta ya con el primer espacio en todo México y el segundo en América Latina destinado para recibir y reciclar cascajo.
Ubicado en las orillas de la delegación Iztapalapa en la zona de minas, se encuentra mina La Esperanza; que se extiende alrededor de ocho hectáreas en una depresión de cerca de 40 metros.
Por un pago de 40 pesos por metro cúbico recibido, todo generador de escombro podrá llevarlo a esta planta, este precio es un cobro similar al que se hace en los tiraderos clandestinos.
El único requisito para la recepción es que sea material exclusivamente de construcción, es decir que no venga mezclado con otros materiales como madera, metales, basura orgánica, etcétera, ya que de lo contrario no se puede recuperar.
Impermeabilizantes
Tal vez la mejor opción en impermeabilizantes es el emplear aquellos que se derivan del reciclaje de llantas y materiales plásticos.
Aislantes
Existen aislantes naturales como el corcho, la lana de oveja, celulosa, arcilla expandida, algodón, entre otros. Consultar lista aquí.
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